El acceso a la educación superior en artes, en un país como el Perú, debería ser un proceso que celebre la pluralidad cultural y artística. Sin embargo, desde el año 2021, la Escuela Nacional de Bellas Artes del Perú, viene imponiendo el dibujo copista de calcos griegos como primer requisito de su examen de admisión, con lo cual ha revivido un modelo pedagógico desfasado, monocultural y colonial. Este requisito, impuesto a todos los adolescentes que aspiran a estudiar en esta entidad estatal, no solo contradice los principios de una educación democrática, pues perpetúa ideas prejuiciosas, desigualdades y jerarquías, sino que obliga a cada postulante a despojarse de su propia mirada, sacrificando sus sensibilidades y expresiones personales y culturales.
EL RETRATO ACADÉMICO COMO CANON ÚNICO
La imposición de un dibujo de retrato desde el canon neoclásico francés del siglo XIX, como examen de ingreso plantea una problemática sobre el tipo de habilidades que se valoran en los futuros artistas. Este enfoque, que se remonta a una tradición académica que añoraba la estética griega clásica, se concentra en cierta “perfección técnica” y la reproducción de formas humanas idealizadas, como en el caso de un retrato calco griego, algo contrario a los actuales debates sobre las valoraciones de los cuerpos hoy en día.
A los ojos de muchos, el copiar un rostro de un griego parece un reto altamente artístico, altamente exigente, PERO ESTO ES FALSO.
La elección del retrato académico como prueba de dibujo obligatoria, plantea interrogantes sobre los criterios de evaluación y los objetivos formativos de la institución. Dicho modo, enfatiza la fidelidad a un canon o esquema estético específico, no ofrece ninguna opción de interpretación más personal. El calco blanco, no ofrece mayores opciones en la exploración de texturas, tampoco invita a explorar la composición o el espacio.
La elección del retrato bajo los estándares de la academia del siglo XIX revela una visión restrictiva del dibujo, que privilegia solo un tipo de habilidad técnica, solo un tipo de entrenamiento.
MONOCULTURALISMO COMO CEGUERA
El Perú está conformado por 55 pueblos indígenas y de 48 lenguas originarias. Además, existen poblaciones afrodescendientes y de ancestros europeos y asiáticos, así como comunidades de otros países, producto de continuas migraciones y desplazamientos. Esto provoca una realidad intercultural, que en nuestros territorios históricamente ha generado tensiones sociales, así como prácticas e ideas discriminatorias. Nuestra estructura social de privilegios relega a las comunidades originarias o afrodescendientes y a los grupos minoritarios; y a sus expresiones culturales y artísticas, colocándolas en posiciones de subordinación o borrándolas, privilegiando a las europeas sin cuestionamiento. Por ello, la educación tiene un rol fundamental. La interculturalidad no puede ser vista como algo fuera del arte.
Sin embargo, la insistencia en utilizar el dibujo académico como examen de admisión refleja un sistema de admisión que es ajeno a la realidad local, a nuestra pluralidad cultural. El retrato griego, como símbolo de la tradición artística occidental, impone una visión monocultural del arte que niega las formas locales y refuerza una jerarquía entre las culturas, donde la estética europea conservadora del siglo XIX se proclama como el modelo supremo.
Un examen monocultural, es ciego a otras formas de hacer arte. Es una negación de las diferentes identidades culturales del mundo, le grita a cada postulante que el arte “más valioso” es el producido lejos de ellos. Algo muy fuerte en un país que tiene muchas memorias de la negación y la subordinación cultural, donde se pueden surgir sentimientos de inferioridad.
UNA CONTRADICCIÓN RESPECTO A LA EDUC. BÁSICA REGULAR
“Las artes constituyen formas de desarrollo de la sensibilidad y canales de expresión de la creatividad. Tienen un valor como medio para el desarrollo cognitivo, estético, social y comunicacional, así como de actitudes positivas como la motivación, la confianza en uno mismo, una mejor aceptación y valoración de los demás, una mayor disposición para el trabajo en equipo. Incluso, estas contribuyen a abordar problemáticas sociales como la violencia, discriminación, la exclusión y la deserción escolar… Los principales desafíos que plantea la consideración de las artes en las diversas experiencias educativas incluyen, en primer lugar, que la actividad artística tenga un sentido y que se reconozcan sus diversas formas de expresión como valiosas en sí mismas. En segundo lugar, promover una enseñanza de las artes más reflexiva y crítica a partir del contexto social y cultural en que se imparte, que permita a las personas desarrollar sus talentos e intereses, a la par que exhorte la transformación social y el diálogo intercultural.” (La educación y el arte/ Proyecto Educativo Nacional 2036). Como vemos, desde la EBR en Perú, los programas de arte proponen una aproximación inclusiva y flexible, donde se alienta a lxs estudiantes a desarrollar su creatividad y explorar múltiples formas de expresión. Sin embargo, el examen de admisión de la hoy Universidad de Bellas Artes del Perú entra en contradicción con estos principios, al imponer una técnica y una estética tan delimitada. Hay un quiebre, una gran contradicción entre el perfil del estudiante que egresa de EBR con el perfil que imponen actualmente desde el jirón Ancash. El ejemplo concreto sería: ¿en los colegios ubicados en todo el territorio, se enseña a copiar calcos clásicos? ¿sería acorde a lo que plantea el proyecto educativo?
REAFIRMACIÓN DE LA MIRADA COLONIAL
Nuestra modernidad no puede ser entendida sin tener presentes los procesos de colonización que nos impusieron una visión eurocéntrica del arte, tanto en la forma de imaginar, producir y percibir imágenes ha estado determinado por una perspectiva colonial, excluyendo otras formas de percepción.
Al exigir a cada postulante a copiar una copia griega, la actual Universidad de Bellas Artes del Perú reafirma la idea de que la visión y la estética occidentales son la norma, el estatuto y la verdad. La prueba conmemora y festeja una visión jerárquica de lo que es el arte, imponiendo una forma de ver y representar el mundo que niega la multiplicidad de perspectivas existentes.
LAS PEDAGOGÍAS OCULTAS EN EL EXAMEN DE BELLAS ARTES
María Acaso, en sus reflexiones sobre las pedagogías invisibles, narra cómo en los sistemas educativos tradicionales, existen una serie de estructuras, normas y prácticas que funcionan de manera oculta, pero que condicionan los procesos de enseñanza y aprendizaje. Las escuelas/ universidades de arte no solo enseñan contenidos técnicos o teóricos, sino que sobre todo imponen valores y formas de ver el arte y el mundo.
Dentro de ello, el examen de admisión del jirón Ancash en Lima, basado en un dibujo de calco griego es una manifestación evidente de estas pedagogías ocultas.
En el caso del examen de dibujo de la Ensabap/ Usabap, la pedagogía que se transmite es la de la supremacía del modelo artístico europeo y la desvalorización de otras formas de expresión visual. Se refuerza la idea de que el arte "verdadero" es aquel que es europeo puro, y por ende se ajusta a los cánones clásicos, excluyendo y marginando a aquellos aspirantes que provienen de contextos culturales diversos o que poseen habilidades artísticas no convencionales. Esta pedagogía invisible, crea una jerarquía dentro de las artes, dónde el arte griego y romano es superior a las artes híbridas o de las culturas populares y originarias. Lo blanco como superior, lo que no es blanco no cuenta.
¿EL 3er EXAMEN ES UN ESPACIO PARA LA DIVERSIDAD?
La presentación de un portafolio de trabajos personales, como tercer examen, surge desde una contradicción fundamental: ¿con qué ánimo o intención podría alguien crear una carpeta personal de trabajos auténticos y reflexivos, si su primer filtro mide el entrenamiento en una habilidad técnica tan pauteada, estableciendo un parámetro de aceptación basado en el cumplimiento de una forma específica de manipular el lápiz?
Los formatos y medios que se exigen para el portafolio ¿Permiten la diversidad de formas de inteligencias artísticas? Por citar un solo ejemplo, la teoría de las inteligencias múltiples (Gardner) explica que las personas no deben ser evaluadas con criterios limitados o cerrados. Bajo este aporte, existen ocho tipos de inteligencia, por tanto, este tipo de examen prioriza únicamente la inteligencia visual-espacial, al requerir una habilidad técnica para reproducir un dibujo o pintura. Sin embargo, están en clara desventaja los aspirantes con alta competencia en otras formas de inteligencia, como la lingüística, la kinestésica o la intrapersonal. Al centrarse en una única destreza técnica y medio, el portafolio excluye la diversidad de inteligencias y sensibilidades que lxs aspirantes podrían aportar. De este modo, el modelo de admisión puede generar frustración en aquellos estudiantes cuya inteligencia predomina en áreas no evaluadas por este examen tan cerrado en el dibujo de copias y la pintura tradicional.
LAS ACADEMIAS PRE, FORZADAS A ASUMIR ESTE MODELO DESFASADO
Este modelo desfasado provoca forzosamente que todo el sistema de ingreso, como el centro pre bellas artes y las distintas academias y talleres independientes que preparan a los postulantes, formen a sus estudiantes priorizando este modelo canónico y descontextualizado. Esto a pesar de que muchos de sus profesores o gestores no coinciden con este modo.
Un examen de admisión que prioriza el dibujo académico, centrado en la copia fiel de rostros y cabezas griegos, fue relevante en el contexto francés del siglo XIX donde la academia oficial dictaba los cánones del arte. Esta única opción de ingreso y sin una adecuada contextualización histórica, social y cultural, se convierte en un mecanismo disciplinario, en una exigencia que privilegia una estética homogénea, rígida y conservadora. Exigir que aspirantes a artistas reproduzcan un busto griego no solo limita su expresión personal o cultural, sino que los obliga a cumplir con un estándar normativo inflexible, recio y carente de empatía. Es determinante del resto del proceso de admisión, pues sus portafolios y entrevistas personales no podrán verse separadas o negando el adiestramiento que privilegia la copia y la medida canónica.
ENTREGAR LOS OJOS
El dibujo de copia de calco griego como examen de admisión en la Universidad Nacional de Bellas Artes del Perú, que es una referencia para las otras escuelas nacionales de arte, es una práctica que no solo remite a un modelo desfasado, sino que también refuerza una visión monocultural del arte que no responde a la pluralidad cultural de Perú. Este formato desconoce la riqueza de formas artísticas originarias y locales híbridas, limitando las miradas y perspectivas personales de quienes rinden este examen. Además, perpetúa la colonialidad del ver, al imponer un modelo de belleza y un canon occidental como único estándar válido. Desmantelar las "pedagogías invisibles" que están detrás de estos procesos de admisión, nos muestran cómo perpetúan la desigualdad y el eurocentrismo, el valor de lo blanco como superior y puro.
En un país como Perú, donde la diversidad cultural es un componente esencial de la identidad nacional, y por tanto las cuestiones relacionadas a la belleza se deben dar en el contexto de nuestra realidad sociocultural, es necesario repensar los métodos de enseñanza del arte que se dan en la actual Bellas Artes, promoviendo prácticas y enfoques plurales y críticos que reflejen el mundo y los debates contemporáneos, que refleje las variadas cualidades e inteligencias de lxs estudiantes. En un país con profundas desigualdades sociales y culturales, el arte puede ser una herramienta poderosa para la transformación social.
No es posible que se imponga un perfil de ingresante sin información pertinente sobre educación y arte, y sin una reflexión profunda de qué implicancias tiene un examen que más pareciera apuntar al conservadurismo y prejuicio que a una educación dialéctica universitaria.
No existe una práctica neutra en la formación en artes.

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